jueves, 20 de noviembre de 2008

La PuRa VeRdAd

He aquí un post de un forero cuyo nombre no recuerdo, visto en un foro que me gustaría olvidar por lo malo de sus contenidos. Esta perla aparecía en un hilo que trataba de debatir sobre la situación económico-laboral actual; pero a este tío se le fué la pluma por otro lado y acabó redactando un mini tratado sobre enchufismo y sobre cómo se debe llevar al enchufado para que éste no entienda tu capacidad en el desempeño de tareas como una amenaza a su puesto de trabajo.

Sin más dilación os dejo con la pura verdad:

"hola a todos:

Aqui traigo unas normas para durar en una empresa una buena temporada:

1º/ cuando te digan lo poco que te van a pagar di siempre que si, sin pensar.

2º/ no digas nunca tu experiencia real, di bastante menos de la que tienes.

3º/ no demuestres que sabes mas que el soplagaitas que tienen de encargado.

4º/ haz ver que eres un poco tonto, callado, adormecido de la vida.

5º/ muestra pocas herramientas y estas que sean de mala calidad.

6º/ de vez en cuando, llama al encargado y preguntale algo evidente, (se ponen muy contentos)

7º/ no tengas iniciativa propia, eso esta reservado al soplagaitas (encargado)

8º/ si tienes una solucion a algo, diselo al encargado para que se ponga el la medalla.

9º/ si al encargado le van los porros o el alcohol, imitale, le caeras bien.

10º/ acaba el trabajo que el encargado no sabe acabar y di que a sido el y su sabiduria.

11º/ si osas hacer una lista de material, pon muchas faltas de ortografia (mas que el encargado)

12º/ bajo ningun concepto digas que saber hacer algo que el encargado no sabe hacer, en cuyo caso, estas muerto.

13º/ usa tu coche de camioneta pagando tu la gasolina.

14º/ cuando terminas la jornada vete diez minutos mas tarde, los soplagaitas acostumbran a llegar espiando a menos cinco.

15º/ si el soplagaitas empieza a poner pegas absurdas a tu trabajo de repente, vete buscando algo, te queda un meses escaso.

RESUMEN.

A las empresas no les gusta que sepas demasiado de tu oficio, se ponen nerviosos porque les pones en evidencia, demuestras sin querer que la mayoria de ellos manejan una empresa por herencia familiar o, como la mayoria, por trafico de influencias, no por dominar su oficio.

Es por eso que te necesitan a ti, para que les hagas por cuatro duros el trabajo que ellos no son capaces de hacer.

La mayoria de empresas, pequeñas, medianas y grandes, suelen poner de encargado general o de responsable a un amigo de la infancia, a un amigo de correrias o a algun familiar. Si te fijas los encargados suelen ser del mismo estrato cultural que los dueños o gerentes de las empresas, es decir, que por lo general, dejan bastante que desear.

Tambien debes tener en cuenta que el sujeto que tienen de encargado no es tu amigo, lo tienen ocupando ese lugar por otras circunstancias que nada tienen que ver con el trabajo ni con tus resultados profesionales y mucho menos con la amistad, por lo que, a no ser que te sometas a la suela de su bota (emocionalmente, se entiende) no vas a durar mucho en la empresa. Ese tipo esta ahí para sangrarte de parte de sus jefes (amiguitos) y no dudara en **** en cuanto detecte la mas minima señal que le produzca incomodidad o inseguridad, asi que cuidado con estos elementos."




Lo cierto es que tiene toda la razón del mundo, pero no puedo evitar darme por aludido, y cabrearme.

viernes, 12 de septiembre de 2008

PrImErO LoS dE cAsA, LuEgO El ReStO

Frase que utilizó mi jefe entre amigotes dentro del astillero en el que estamos trabajando para referirse a mi proceso de contratación.

Previamente puntualizó: "Es el hijo de Juan, que ahora está con nosotros..."

¿Es ésta la única forma de garantizarse un rendimiento mínimo de la gente que contratas?, o por el contrario ¿es el protocolo culpable del bajo rendimiento de las empresas y de que nos luzca el pelo como nos luce en este f****** país?

¿Qué opináis malditos...? Enchufismo: ¿sí o no?

jueves, 7 de agosto de 2008

BeSTiaRio

Y es entonces cuando comienzan a ebullir todo tipo de testimonios fermentados por la rabia que da escuchar un discurso tan sincero. Empiezan a brotar de bocas ubicadas en caras llenas de cicatrices causadas por esta “perra vida”.

_ ¿Y no has pensado en montarte tu propio negocio?

_ No. Apenas los últimos cinco años.

_ ¿Y porqué no montas una asesoría?

_ Sencillamente es un trabajo que no me entusiasma nada en absoluto_ repliqué.

_ ¿Y que es lo que te gusta?

_ No lo sé. Tan sólo llevo cinco años pensándolo. Sé que será una actividad extraña. O relacionada con Internet. O ambas cosas.

Pero esto no es lo peor que te puede decir alguien perteneciente a la fauna de los subyugados a la que muy pronto perteneceré (o no). Siempre se escuchan opiniones de aquellos iluminados adelantados a su tiempo que ven las cosas como realmente son y no como las ven los demás. Este tipo de lumbreras suelen darte el elixir de la auténtica verdad destilada y concentrada en un pequeño grupo de fonemas con cierta coherencia entre sí.

La madre del cordero.

La gran frase que ha marcado toda mi vida.

BAJA DE LA NUBE

Por increíble que parezca, esta gente intenta dos cosas claramente diferenciadas:

Lo primero y más obvio intentan quedar por encima de ti. Pretenden hacerte creer que ellos tienen ahora una visión más realista que la tuya; pensamiento que implica que piensan que en algún momento de sus vidas han sido como tú (pobres imbéciles).

Segundo: intentan darte a entender que el estilo de vida existente es el correcto y el mejor, al que incuestionablemente has de entregar tu vida: acumular patrimonio, consumir y morir. Pretenden hacerme creer que esta vida en la que todo el mundo suscribe una hipoteca para luego quejarse de que ha subido el euribor; este infecto mundo en el que la única utilidad de estudiar y formarse es llegar a comprender perfectamente que no sirve para nada; este f****** World en el que las parejitas de novios escriben con negrita su número de cuenta bancaria en la invitación a su feliz enlace matrimonial, en el cual has de comer y beber hasta reventar mientras la gente se sigue muriendo de hambre; en este puñetero mundo de minifaldas de nata montada; de café copa y puro (pero no marihuana); de sota caballo y rey, en este pequeño mundo occidental actual se vive mejor que de cualquier otra forma.

_ ¿Y qué vamos a hacer entonces: irnos a vivir al monte? ¿Separados de todo?

Pregunta completamente surrealista a la que me he tenido que enfrentar mucho últimamente.

Esta gente no concibe otro tipo de realidad. Posiblemente porque están tan inmiscuídos en sus pequeñas vidas de abeja obrera que no tienen ni tiempo para pensar (no hay mejor alienación que la falta de tiempo). Afortunadamente yo sí tengo tiempo y siempre me ha gustado pensar (soy un chico introspectivo).

De todos modos respondo siempre igual a la pregunta con toda la calma que puedo reunir para acelerar más todavía al que tengo delante:

_ ¿Y qué nos lo impide?

Aquí el contertulio de turno suele cambiar de gesto, si no lo había hacho antes. Empiezan a ponerse justo donde yo les quería, yo sigo manteniendo la calma sin embargo ellos comienzan a emitir monosílabos extraños y frases sin terminar. Parece que hay un fallo en sistema operativo. Les he petao el güindous. Me encanta. Lo he logrado. En mi cabeza suena la parte más dulce de Blue Sunday de the Doors con una reverb exageradísima. Son momentos memorables.

Hay algunos que durante ese proceso de descuadre mental una de las frases inacabadas que dicen es “joé es que si todo el mundo pensara como tú…”

A ver si a alguno se le ocurre una forma coherente de acabar la frase. A mí se me ocurre sólo una:

TODOS SERÍAMOS MÁS LIBRES.

domingo, 23 de diciembre de 2007

KiLLiNg TiMe

      _Bien, ya está; ya nos podemos ir_. La habitación se hallaba repleta de lamparones rojos. Pelé estaba de pié, con su blanco traje de faena puesto, ahora ya totalmente moteado. El sudor recorría su morena (casi negra) frente, abriéndose paso en forma de grandes surcos hasta llegar a su afilada nariz. Lo cierto es que hacía mucho calor aquella tarde; por las grandes cristaleras de aquella gran casa pasaban intensos rayos de luz, que al golpear con los sofás de cuero blanco manchados de sangre, reflectaban un intenso brillo color escarlata.

      Había trozos de lo que antes era un hombre esparcidos por todo el salón; había sido realmente atroz aquella vez, pero a Gala no era eso lo que le inquietaba.

      _Hay una cosa que te tengo que comentar_ dijo Gala en un tono ligeramente tímido.

      _Tú dirás_ contestó Pelé.

      _Verás, no te parece…

      _No sigas, ya hemos hablado de esto cien veces. Mira hija, si no te gusta tu trabajo ya sabes…Además no sé de que te quejas , si nos pagan de puta madre…

      _ ¡¿Y qué?! , ¡si tenemos que matar gente que no nos ha hecho nada!_. Gala, ahora de pié, tiró al suelo el cigarrillo que estaba fumando, con la macabra fortuna de que cayó en un charco de zumo de vida, apagándose rápidamente.

      _A ti no, pero a nuestros jefes sí. Además, ya sé lo que realmente sucede…_ dijo con voz intrigante_. A ti lo que te jode es que disfrutas matando, eres una puta morbosa de mierda. Seguro que hasta te pone cachonda matar.

      _ ¡Ah! ¿sí?_ Gala dio instintivamente un paso atrás. Se sintió tocada en lo más hondo, porque sabía que Pelé tenía razón. Agachó la cabeza, como si estuviera buscando algo en el suelo y luego dijo:

      _ ¿Te parece un buen escenario para follar?

      A Pelé nunca se le habían subido los colores hasta aquel día. Luego de ruborizarse, la miró de arriba abajo: su pelo rubio, su afilada y pálida cara, sus pequeños y firmes pechos bajo su camiseta de trabajo (negra, ajustada y con una frase impresa muy adecuada: “KILLING TIME!”), pantalón negro ajustado que adivinaba todos los secretos de su esquelético cuerpo.

      _ ¿Qué coño miras? Contesta.

      No dijo ni una sola palabra, se abalanzó sobre ella y comenzó a besarla en la boca y en cuello. Ella respondió a su ataque con una total dejadez y relajación. Cayeron al suelo. Gala empezó a restregar la sangre del marmóreo suelo con su espalda. Pelé le bajó los pantalones y las bragas de un mismo gesto; y enterró su cabeza en el sitio con el que Gala solía pensar siempre, aunque esto él no lo supiera.

      Hicieron el amor durante hora y media. Les dio tiempo a encerar de sangre casi todo el suelo de aquel gran salón; se pusieron también en el tresillo, teniendo que separar la cabeza de su última víctima, un afamado escritor uruguayo afincado en Madrid, Javier Rodríguez, nombrado días antes premio príncipe de Asturias de las letras.

      Una vez acabado el forcejeo sexual, se ducharon por separado (síntoma del enfriamiento de la situación) y decidieron marcharse.

      _Antes de irnos he de decir…_apuntó Gala_ que me gustaría…

      _No digas nada_ Pelé cogió su revolver y le pegó dos tiros en la cabeza. Luego de desplomarse el más febril que nunca cuerpo de Gala, Pelé comenzó a llorar y, temblando, se dirigió la pistola a la boca y lo último que dijo fue un susurro casi inapreciable entre sollozos: killing time!




      28/06/2002; finalizado: 10:10 am

      *NOTA* Constituye un fiel reflejo de mis inquietudes vitales por aquel entonces. Lo que hay es lo que ves...

viernes, 17 de agosto de 2007

QuiZáS...

¿Cómo es posible

que el absurdo hecho de quemar un trozo de bolsa de supermercado

me haga añorar tiempos peores?

Tiempos...

en los que una tarjeta de crédito y un billete eran
necesariamente complementarios;

Nunca sustitutivos.

Tiempos en los que nunca nada servía para nada,
salvo para no estar:
para no servir.

Muchos momentos memorables y
pocos recuerdos;

Muy pocos.

Y ahora:

con la situación bajo control,

en mi madriguera puedo decir

Hallellujah!!!

En ese mismo momento que pierdo la estela del ser que nunca quise ser,
ahora que reposo felizmente mis agonías y problemas de siempre sobre los dulces pechos de mi nuevamente encarrilada vida es el momento de empezar a dudar sobre todo lo que me rodea.

He de renovar mis votos.

Comprobar su autenticidad;

Arañar la verdad.

Mi verdad.

Y sólo así consiga quizás

(algún día)

dejar de quejarme.




lunes, 2 de abril de 2007

PoGo 3

      John Wayne Gacy (17 de marzo de 1942 - 10 de mayo de 1994), conocido también como Pogo. Asesino en serie estadounidense, que asesinó al menos a 36 hombres jóvenes antes de ser detenido. Su principal zona de actuación era las zonas de homosexuales. Su forma de captar su víctimas, a veces hombres en las calles y otras veces a sus empleados, era atraerlos ofreciéndoles mejores puesto de trabajo, alcohol o drogas. Una vez los seducía, los llevaba a su casa, los torturaba, les ataba las manos, les recitaba la Biblia para acabar estrangulándolos pero antes mantenía sexo con ellos, para después enterrar los cuerpos en el jardín de su casa.

      Tenía un grado de sadismo muy avanzado, sentía la necesidad de dominar y controlar. Muchas veces metía a sus víctimas en bañeras maniatados y con bolsas de plástico en la cabeza, cuando estaban casi ahogados, los revivía para infligirles diversas torturas.

      Se creía invencible, por eso empezó a llevar a jóvenes a plena luz del día y los vecinos ya empezaban a creer en su homosexualidad.

      Durante su vida se esforzó en mantener buenas relaciones familiares, laborales y con sus vecinos. Se casó dos veces, y tuvo hijos de su primer matrimonio (en el segundo los adoptaron). Trabajaba en una próspera empresa de construcción como gerente de obras, esta empresa era de su propiedad y tenía más de cien empleados. Participaba en gran cantidad de actos sociales, fue nombrado "hombre del año" por sus vecinos en dos ocasiones, entre otras cosas participaba en espectáculos para niños disfrazado de payaso con el sobrenombre de Pogo.

      En 1977, una víctima denuncia a Gacy pero la policía no hace nada.

      En 1978, la madre de uno de los jóvenes asesinados, Robert Priest, recordó que su hijo la había llamado y le había contado que un tal John W. Gacy le había ofrecido un trabajo. Después de esto, ya no sabía nada más de su hijo. La policía decide hacerle una visita a Gacy.

      Al llegar a la casa de John, hay un olor nauseabundo que proviene del sótano, cuando entran encuentran tres cuerpos descomponiéndose. Al final consiguieron desenterrar veintiocho cadáveres, algunos con ropa interior en la garganta. Seguían apareciendo cuerpos en el río Des Plaines y bajo el cemento de su casa, hasta que al final se decide demoler toda la vivienda dejando sólo un terreno desolado testimonio del horror. Varias víctimas que escaparon de Gacy, acudieron a la prisión en dónde había ingresado con 36 años, a una rueda de reconocimiento e identificaron a John como su agresor, quien llegado a este punto confesó haber torturado sexualmente y asesinado a más de 30 jóvenes.

      Fue ejecutado por inyección letal el 10 de mayo de 1994 en la Penitenciaría Estatal de Joliet, Illinois. Sus últimas palabras fueron "Besadme el culo".

      Este hombre inspiro peliuculas como IT y Clown house, y la más reciente Gacy que refleja perfectamente el modo de vida del asesino.